Milena Rodríguez. Anotaciones de una clase. Materiales para la improvisación: el presente está presente

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Milena propone echarse en el suelo, por toda la sala de trabajo, y sentir el cuerpo.

Aborda el movimiento desde la relación del cuerpo con sigo  mismx, y con el espacio. Ella también  lo hace, y luego propone un cambio de lugar: todxs al fondo.

Muestra un desplazamiento desde la posición sobre la espalda: brazos arriba en una diagonal cómoda, piernas separadas, formando una figura de estrella. Se desplaza enrollando-desenvolviendo, desenrollando. Propone escuchar el origen del movimiento, tomando en cuenta hacia dónde va y cómo llega a ese otro lugar del cuerpo. Además, envuelve, desenvuelve hasta llegar al otro extremo de la sala. Y esto se repite algunas veces; va y regresa, va de nuevo, escuchándose y escuchando al grupo…

Luego cada unx mira a la persona que está  adelante atravesando el espacio, para tomar aquello que ha percibido-sentido, apropiándose de ese lenguaje desde su propia corporalidad, dibujando su propia danza en movimiento.

Cada propuesta toma su tiempo. No hay apuro.

En ese lapso Milena sugiere escuchar, sentir, observarse. Tomar en cuenta hacia dónde miran los ojos, dónde va la cabeza, cómo se organizan los brazos, de qué manera participan las piernas, cómo se mueve la columna, las manos. Sentir el volumen, el espesor, el peso.

Las propuestas o ejercicios varían de una clase a otra aunque el objetivo es siempre la búsqueda personal, el despertar de las potencialidades singulares de cada cuerpo para llegar a la improvisación como un proceso de pequeños momentos de improvisación. Cada alumnx   inventa, explora, crea su propio momento.

Acude al tacto, es un trabajo en parejas: tocar el cuerpo del otro (a), despertar una zona o lugar desde donde surge el movimiento y se traslada. Cada persona aborda el espacio, se apropia con densidad, ligereza, peso.

Milena habla seguido de la presencia, estar presente al presente del cuerpo.

IMPROVISACIÓN EN GRUPO.

Un diálogo: dúos, tríos, todxs

Un diálogo con sí mismx  y lxs otrxs. Tejido común que cose maneras singulares, muy propias de sí; cose, descose, cambia, moviliza energías, aborda direcciones, decide intenciones, baila, bailamos.

Observación por Paulina Peñaherrera, setiembre-octubre 2021

 

ECOS

La clase de improvisación con Milena, para mí, se ha convertido en una puerta para descubrir otras posibilidades que van más allá de técnicas formales o más estructuradas y que me permite encontrar particularidades propias, mis propias cualidades y cómo realmente me interesa moverme en este momento. Soy un bailarín con 37 años y son otras curiosidades que vienen a mi cuerpo. También ando buscando qué cosas quiero decir, qué momentos y a qué estados quiero llevar a mi cuerpo. La clase además es bastante horizontal en las propuestas que nos otorga, al estar bailarines de diferentes condiciones, calidades, historicidades cada uno va construyendo desde sus propios imaginarios. Es un espacio respetuoso, amoroso, un espacio que realmente me invita de maneras gentiles a entender y a descubrir mi cuerpo(Xavier Delgado, enero 2022).

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