Jorge Parra

¿Qué es para mí bailar?

Creería que casi todo mi universo se remite a bailar.

 

Cuando pienso que no lo hago, descubro que estoy bailando y la danza me sorprende. A veces dirijo teatro y sé que también estoy haciendo danza, que mis actos como director son una danza que comunica desde el gesto, las imágenes que ofrezco y mi manera expresiva de pedir, de proponer. He podido descubrir a mis manos en actos expresivos más allá de mi propio imaginario sobre ellas; me he despertado en la madrugada bailando en la luz de las ideas, mi gato es una fuente de inspiración en cómo su gestualidad total está perfectamente organizada; finalmente, la construcción de un roll surge desde una danza fuente de improvisaciones desde el cuerpo. 

¿Enseño lo que bailo?

Bailar es una fuente de aprendizaje de cada cosa que vivo y sueño.

 

No enseño lo que bailo, no; no creo que sea eso posible. Bailar es un acto demasiado singular, al menos es así como lo he entendido. Mi forma de enseñanza tiene su base en hacer consciente al alumno de que todo existe en su cuerpo; que hay que recordarle al cuerpo quién es, que todo ya está ahí, que necesitamos florecer, dar frutos y madurar, hacer ebullición y hacer que la danza surja. Sin embargo, creo que la técnica es un medio necesario, que el intelecto es otro y que la observación y el entrenamiento disciplinado son fundamentales.

¿Cómo aprendo?

Intuitivamente, desde el recuerdo, desde la imaginación, no me gustan las citas.

 

Mi trabajo en los últimos 25 años ha sido organizar encuentros en una plaza bastante hostil, para sentir que la danza sigue en mi vida y me nutre de distintos modos (ver, curar, programar, crear, enseñar). Desde estas perspectivas, el recuerdo ha jugado un papel fundamental en mis encierros particulares para entender qué hay dentro y cómo puedo, primero, aplicarlo en mi cuerpo procesarlo y hacer de ello un acto de asunción, de pertenencia; también, desde ese estado, he podido ser un docente, intentar que desde ahí se genere un pensamiento por la escena, la danza, la coreografía, la creación en sí misma.

Jorge Parra en un escenario mientras le ilumina una luz. Sentado en cuclillas, mira hacia un lado.
Foto: Mario Suarez

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