Omar Aguirre

Después de unos tantos años de recorrer una ciudad y otra, de pasar como independiente a formar parte de una compañía de danza y otra vez a ser independiente, me veo gastado y animado por empezar otra vez a desaprender y no depender de los entendidos en la danza. Mi cuerpo necesita caer a un vacío, una pausa, levantar vuelo y, desde ahí, creer que puedo crear. No me considero un maestro de danza, eso de pedagogía o enseñanza me cuesta entender, mucho menos tener seguidores. Por accidente me tocó enseñar; he hecho lo mejor que he podido. Mi interés es siempre a la creación y de ahí surgen mis indicaciones. El colectivo con el que trabajé se vuelve un conjunto de cocreación; amo trabajar desde ahí. Dándonos manos, pies, tronco, ánimo y ánima, abrazarnos a un proceso, y creo que de ahí nace un compartir de ideas resonantes, vibrantes. No soy maestro, es muy grande ese título, prefiero compartir mi experiencia.

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