Apuntes sobre una clase de Amelia Poveda El cuerpo tiene memoria...

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Todos al piso, suena la música. Acostadas, asientan la espalda, recogen las rodillas hacia el pecho y hacen un movimiento para que la espalda vibre sobre el piso. Amelia solicita que cambien los puntos de apoyo hacia la derecha, hacia la izquierda y centro, luego propone rodar sobre la espalda y columna vertebral. Ruedan, giran y se sientan, vuelven al otro lado y se sientan. Repiten abriendo la posición a segunda, regresan y repiten más rápido. Al sentarse toman en cuenta los ejes de la columna vertebral y elevan la coronilla, abren los brazos en segunda, toman en cuenta los dedos de las manos.

Vuelven al piso y hacen un círculo completo, un movimiento de calentamiento. Se desplazan desde el fondo en el piso, ruedan, se sientan, cambian de dirección y vuelven al piso, ruedan, y así, hasta abordar el espacio al otro extremo de la sala. La música sigue acompañando, se integra a los movimientos. Siguen rodando y se recogen sobre rodillas, las manos siempre por el piso, cabeza relajada, apoyada. Desde la periferia el pie jala hacia el lado opuesto y el cuerpo sigue, el pie es el motor del movimiento. Pasa el mismo movimiento de frente sobre la espalda. Todo se da sobre el suelo. Los pies siempre están en movimiento, las manos también, los brazos están como almohada para la cabeza. Siempre están en el suelo. Propone repetir pero incluye un cambio, se coloca sobre rodillas y se pone de pie desenrollando hasta vertical, luego como si tuvieran un hilito que se corta, va al piso, flexionando las rodillas, se sienta, toma el piso con las manos.

Amelia hace observaciones

Tenemos que trabajar lo de la contracción arriba. Cuando van al bebé, para que sea más práctico, se sostiene la columna vertebral dentro de los ejes. Ahora decidimos que cerramos desde la cresta ilíaca, no se olviden, al cerrar la cresta ilíaca manejen la fricción sin colapsar. No caigan, no golpeen, sostengan con la mano pues al golpearse todo lo que han hecho se borra enseguida. Colocan las manos, los pies se mantienen dónde están y resbalan hacia atrás, los pies están separados al ancho de la cadera para caer bien en relación a la pelvis, no hagan empeines, es solo estructura ósea.

Amelia hace correcciones de manera respetuosa dando elementos de anatomía. Empezó sencillo hasta llegar a movimientos más complejos, el cuerpo tiene una memoria y le permite integrar, sumar, guardar.

Luego Amelia solicita que se desplacen hacia atrás, en un plano sagital, los pies dibujan un círculo, van coordinando, hacen como si la pierna dibujara el espacio de un reloj, de 12 a 6, dice: no a 5, cuidado con el pie con este ejercicio de fortalecer los tendones de la rodilla, cuidado es posición cerrada. El cuerpo debe ajustarse con una estructura cerrando brazos en plano sagital, las piernas van hacia atrás.

Por el piso, Amelia propone desplazamientos en diagonal con un contratiempo, e inclinando la cabeza. Solicita que usen el espacio de manera más ordenada, cuidado las direcciones.

Desplazamientos hacia adelante en sistema paralelo, pies paralelos, para sentir así la línea alba, es decir, la línea media que divide el cuerpo en dos hemicuerpos, derecho e izquierdo, en un plano sagital. Con esa figura van al piso, se desplazan hacia atrás, dan la vuelta y se recogen para levantarse, y reiniciar.

Amelia hace observaciones

Es raro para su rodilla, al ir abajo necesitan de la rotación de la cadera y les doy una imagen, es como que juran la bandera, ponen su rodilla, la distancia entre rodillas y pies debe ser perfecta para ir al piso y sentarse, para luego acostarse y rodar, tienen que conectar coronilla y coxis. Les pido poner cuidado a las rodillas, que no suenen en el suelo, no se hagan daño al bajar y colocar las rodillas.

Cambio de frente, trabajan niveles del espacio: bajo, medio, alto, y deben ir agilizando algo, alzan los brazos hacia el techo, van en grupo, cambian de frente, de direcciones, de posición, segunda paralela.

Trabajo del nudo: conexiones que se vuelven infinitas tomándose las manos, sin soltarlas, buscan niveles, nunca se sueltan, mantienen el movimiento seguido y fluido. Interactúan con el otro desde ese movimiento seguido sin interrupción, se invita a otro y se involucran en el espacio.

Finalmente, pasan a retomar movimientos de un montaje, se desplazan en diagonal, suben brazos, los juntan arriba, los bajan por el lado, cuerpo en diagonal. Sube a la punta de pies, deja colgar brazos poniéndolos hacia el lado, suspende, utilizan el esqueleto pendular sin subir mucho, sin fuerza, solo es movimiento pendular, la tensiòn del hilo no se mantiene constante, regresan con cabeza lo que da el impulso pendular, la cabeza vinculada con la cadera, la cabeza hace un círculo, está suelta. Cabeza activa suelta y peso de la gravedad.

Saltos en desplazamiento pequeño, extensión lateral, cabeza a la lateral abriendo brazos más el rebote a cada lado, cambia de peso, no arriba sino hacia el piso, repite lo mismo, posición abierta, en primera, cambia la dirección, desplazando al lado, derecha-izquierda, atrás y adelante, en doble tiempo. Es un trabajo de coordinación que Amelia llama examen, ejercicio de Rodolfo Leoni, parte de la audición de la Folkwang Studio.

 

Por Paulina Peñaherrera, Teatro Bolívar 2017

 

Ecos:

“Las clases de Rosa Amelia: Tienen una metodología clara, las instrucciones son precisas a partir de la técnica. El movimiento surge de la explicación que ofrece para recorrer el espacio, el alumno no debe copiar la forma, el alumno recibe unas premisas técnicas con las cuales debe recorrer el espacio. Desde mi perspectiva, esto es muy valioso, porque no se trata de hacer igual que ella, se trata de encontrar el vínculo técnico con el movimiento. Existen diferentes calidades de ritmo y tiempos, lo cual enriquece las posibilidades de movimiento. Así mismo, ella explica las raíces de donde viven la técnica o estilo que está en su clase. También están dotadas de una creatividad y de un amor al oficio que siempre me han inspirado. Para mi han sido muy enriquecedoras, han sido claves para mi desarrollo como bailarina.” (Camila Enriquez, 2020).

“Soy antropóloga y actualmente estoy haciendo una maestría en Gestión Cultural. Hago danza desde los 7 años, me he enfocado más en profundizar ritmos ecuatorianos y latinoamericanos, sin embargo, hace aproximadamente 6 años tuve una lesión en mis rodillas y me prohibieron continuar haciendo danza. Entonces un médico me dijo que busque otro tipo de danza. Aprender danza contemporánea siempre había sido uno de mis sueños, entonces empecé a hacer cursos pero no encontraba la forma de conectar con mi cuerpo y en especial con mi ser para entender qué pasaba y poder seguir haciendo danza.

Entonces, en mi búsqueda llegué dónde un maestro que me dijo que él no trabajaba la danza contemporánea con principiantes y ante mi pregunta de quién me puede ayudar su respuesta fue: Amelia.

Cuando pedí ingresar a ver la clase, ella me lo permitió y recordé que ya la había conocido en un conversatorio sobre danza hace algunos años, observé su clase y me encantó la forma de dirigirse a sus estudiantes y más que nada, de ayudarles a cuidar su cuerpo, al finalizar, le expliqué que yo era bailarina pero no de danza contemporánea y que aparte traía ya una fuerte lesión. Su respuesta fue: -tranquila estas clases te van a ayudar, hay que hacerlo con cuidado y yo te voy a guiar, me puedes decir si algo no te sale o cuando te duela y lo acoplamos a tus posibilidades-.

Entonces con mucha confianza ingrese a sus clases, y hasta el día de hoy siento que fue la mejor decisión de mi vida, ahora entiendo por qué no conecte o no se dio con otros maestros, pues yo debía haber llegado a este proceso impartido de manera muy profesional por Amelia Poveda.

Sus clases son un verdadero momento de encuentro con nuestro ser, el cuidado del cuerpo, dentro de las posibilidades de cada uno, sin discriminación de ningún tipo o sin juzgar, eso es lo que prima.

La paciencia y el amor con que comparte sus conocimientos es inigualable, la explicación de la técnica es impecable, pues a través de conocer y entender tu cuerpo puedes saber tus posibilidades.

Desde estas clases tanto de danza contemporánea como de ballet que he recibido con Amelia, más el correcto tratamiento de mi médico, mi lesión desapareció pues entendí mi proceso, y sobre todo la importancia de manejar mi cuerpo en la danza.

Es una excelente maestra, como muy pocos, conocedora de pedagogía y temas holísticos que complementan la formación de sus estudiantes, sus propuestas siempre basadas en el amor y el cuidado hacia uno mismo, hacia el cuerpo, hacia el ser, hacia la importancia de entendernos como iguales desde nuestras diferencias. Su empatía, delicadeza, su forma de saber llegar a sus estudiantes y su preparación para impartir clases hacen que sea una de las mejores maestras del Ecuador y siento que debe ser reconocida por esto, por ser una verdadera profesional y por formar a varios bailarines y maestros de forma entregada contribuyendo al crecimiento del sector profesional de la danza en el país. Siempre estoy agradecida por haber desarrollado mi proceso de descubrimiento de la danza contemporánea de la mano de esta gran maestra. Siempre que pueda volveré, pues no he encontrado otros espacios en los que me sienta tan plena como en sus clases.” (Michel Pérez, 2020).

 

“Una clase de danza que te permita entender el porqué y el para qué de lo que estás haciendo, también te incentiva a ser mucho más crítico, es un método de investigación científico en donde te haces las preguntas claves que alimentan los conocimientos que ya tienes y a la vez, te permite descubrir nuevos. Es cada vez más común perder el norte en cuanto a la danza, junto con las prisas en las que va el mundo y los avances de las tecnologías, también se busca simplificar la danza; saltándose principios que son básicos, en el desarrollo de los estudiantes y en el reforzar conocimientos de las y los artistas experimentados.

La gran ventaja de las clases que imparte la maestra Rosa Amelia Poveda es que, permite desde el movimiento y desde el pensamiento reflexivo, desarticular cada una de sus frases de clase y responder, por qué se dan, de donde nacen y la aplicación práctica en cada una de ellas. Este método induce a redescubrir y reconstruir pensamientos y conocimientos. Los estudiantes aprenden a disciplinar sus cuerpos y mentes a no limitarlos, a ser conscientes de lo que están haciendo y sentir que no hay un hacer que sea más importante que otro; que todo está concatenado y tiene la misma importancia para lograr la meta propuesta lo que conocemos como verdadera integralidad.

Cada maestro busca plasmar su propio sello, lo cual podemos decir someramente que permite un amplio abanico de posibilidades al momento de expresarse dancísticamente, no obstante, si al momento de describir una clase, un estilo, una técnica o el método que cada uno de ellos utiliza, no eres capaz de hacerlo, eso significa que la clase no tiene un rumbo definido y que por tanto, no hay razonamiento reflexivo ni adaptación en lo que se está trabajando.  En las clases de la maestra Rosa Amelia Poveda, es común hablar de, libros, exponentes icónicos, adaptabilidad, aprendizaje entre pares, desarrollo cognoscitivo, etc. Y luego todo esto, puesto en práctica en el desarrollo de las frases de clase y en la estructura de la misma.” (Gustavo Vernaza, 2020).

Amelia Poveda

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